Historia

“Los animales somos lo que somos y no pretendemos nada más, por ello somos libres. Mientras que ustedes, los humanos pretenden saberlo todo… y sin embargo están perdidos”

Sita, Perro

La comunicación entre especies surgió como una “profesión” en Estados Unidos en la década de los setenta, pero el contacto respetuoso e intuitivo con animales es una constante de las civilizaciones anteriores a la nuestra. Hoy en día el chamanismo, en cualquiera de sus versiones culturales, es quizás el principal representante de esta comunicación entre especies. Para los chamanes todo lo que existe en el Universo tiene un espíritu que sabe que pertenece a una totalidad más amplia.

Los huicholes por ejemplo (pueblo indígena Mexicano), llaman hermanos a las fuerzas de la naturaleza y de la energía que fluye en el Universo: El Abuelo Fuego Tatevari , la Madre Agua o Tatiei Matinieri, el bisabuelo Cola de Venado Tamatz Kayaumari. Los ejemplos son incontables, pues el chamanismo es una práctica común en todo el mundo:

“La esencia es lo que hace iguales a todos los seres; que se diferencian entre sí dependiendo de su cercanía o alejamiento con respecto a esa esencia”.
María Sabina, chamana mazateca mexicana.

Los indios norteamericanos son mundialmente conocidos por su reverente relación con la naturaleza, la cual se expresa en la Carta del Jefe Seatle, respuesta a la petición de Flanklin Pierce para que vendiesen sus tierras a los colonos blancos y que ellos se fuesen a una reserva en 1854:

“Somos parte de la tierra y ella es parte de nosotros. Las flores perfumadas, el venado, el caballo, el gran águila, son nuestros hermanos. Las cumbres rocosas, los prados húmedos, el calor del cuerpo de los potros y de los hombres, todos somos de la misma familia.

¿Qué sería del hombre sin los animales? Si los animales desaparecieran el hombre también moriría de gran soledad espiritual. Porque lo que le suceda a los animales, también pronto le ocurrirá al hombre. Todas las cosas están relacionadas entre sí. Lo que afecte a la tierra, afectará también a los hijos de la tierra.”

Así pues, mas recientemente en Estados Unidos distintas personas comenzaron a “recordar” de manera simultánea su capacidad de contactar a este nivel con animales, independientemente de su educación religiosa o académica. El clásico inicial fue J. Allen Boon, entrenador de perros para Hollywood quien con Strongheart, pastor alemán, aprendió este tipo de comunicación. Entre los pioneros estuvieron también otros comunicadores como Beatrice Lydecker, Fred Kimball, Samantha Khury y mi maestra Penélope Smith, quienes entrenaron a su vez a nuevas generaciones de especialistas.

Ahora ya hay cientos de comunicadores profesionales en Europa, Australia y en Estados Unidos de Norteamérica (llamados en inglés por los siguientes términos: Animal Communicator, Inter-species Communicator, Inter-Species Cognitive Awareness Specialist, Animal Psychic, Telepathic Animal Communicator, Animal Intuitive).