Consultas

Las consultas son una excelente oportunidad para el intercambio de ideas, preguntas, aclaraciones, etc. entre tú y tu amigo animal.

Se pueden obtener respuestas a preguntas sobre el comportamiento problemático de los animales, conocer sus perspectivas, qué es lo que entienden y qué es lo que no ha quedado claro, o cómo prefieren ser tratados para llegar a una mejor resolución en algún asunto específico.

Al escuchar la perspectiva del animal se obtiene una nueva visión general de la situación: más rica, completa e inclusiva. Los animales, por su parte, se sienten felices al ser escuchados atentamente (a veces por primera vez) lo que les produce una gran sensación de alivio que se traducen en beneficios visibles a nuestros ojos.

En una consulta de comunicación telepática con sus animales, las personas buscan, entre otras cosas, lo siguiente:

  • Entender lo que sus compañeros animales sienten o piensan
  • Profundizar en la relación que ya tienen con ellos
  • Apoyar la resolución de problemas de comportamiento
  • Comprender temas emocionales, como el miedo, angustia, agresión o timidez
  • Apoyar la resolución de conflictos entre varios miembros (animales y humanos) de la familia
  • Conocer sus perspectivas en cuanto a enfermedades y formas de solucionarlas (por ejemplo, explicarles la necesidad de una operación o un tratamiento veterinario específico y solicitar su cooperación o anuencia para ello)
  • Aclaraciones para un trabajo más armónico y con mejores resultados (por ejemplo, con caballos o perros en competencias y concursos)
  • Explicar cambios en la estructura del hogar: mudanzas, divorcios, llegada de nuevos miembros (humanos y animales) a la familia
  • Ayudarles a minimizar la ansiedad de los animales ante la partida (incluso breve) de sus personas humanas por razones de vacaciones o de trabajo
  • Apoyarles en el tránsito de la muerte

¿Cuáles son los resultados?

Mucha información nueva es adquirida y surgen distintos horizontes para las relaciones. A veces hay recomendaciones especiales para todas las partes, y a veces la opinión y perspectiva del animal (o animales) sobre las preguntas tratadas y el intercambio de puntos de vista es suficiente.

Con frecuencia, los animales establecen sus prioridades al iniciar la comunicación, por lo que atenderé también sus peticiones y la conversación (como la sostenida con cualquier otro amigo humano) puede tomar giros nuevos.

Aunque puedo garantizar que expondré los distintos puntos de vista ante los involucrados, no puedo garantizar que cambios de comportamiento ocurrirán y mucho menos en una sola sesión. Traumas profundos o situaciones emocionales que han tardado mucho en atenderse pueden también tomar tiempo para solucionarse. Sin embargo, cuando la razón profunda de los problemas es atendida (escuchada al menos), y las partes animal y humana se comprometen sinceramente a realizar su mejor esfuerzo, los cambios pueden ocurrir muy rápidamente.

Algunas cosas que deberíamos saber antes de hacer una consulta de Comunicación Telepática con Animales

(Traducción libre y sintética de un texto publicado por Val Heart titulado 10 Things You Need To Know Before Hiring an Animal Communicator)

La gran mayoría de la gente no tiene experiencia previa de una consulta de este tipo y tampoco sabe bien a bien qué esperar de ella. Parte de esto se debe a que tampoco está claro qué es lo que puede y lo que no puede hacer alguien que puede hablar telepáticamente con los animales.

Lo primero que hay que saber, es que todos los comunicadores hemos tenido un entrenamiento distinto, provenimos de contextos muy diversos y tenemos gustos, afinidades, preferencias y capacidades también distintas. Toma muchos años de practica y de trabajo con uno mismo ser un buen comunicador, madurez y educación continua. Así que también tenemos distintas aptitudes, y mientras unos son muy buenos en unas cosas, otros son buenos en otras.

La comunicación telepática NO significa que podamos ver todas las cosas que son importantes para el humano, más aún si este no nos brinda la información necesaria. No lo sabemos todo, no somos omnipresentes, no leemos la mente de nuestros clientes ni tampoco sabemos el futuro. Los mejores psíquicos tienen una acertividad del 90%. A veces somos así de buenos y a veces podemos dar menos que eso, otras realmente estamos equivocados. Nadie es perfecto. Cuando sientes que esto último ocurre, díselo a quien te está prestando el servicio y ve cuáles son sus garantías. En mi caso, si un cliente se encuentra a disgutso con el trabajo, y juntos cotejamos que la información está muy fuera de lugar, con gusto puedo devolverle su dinero. Hasta ahora esto no ha ocurrido, pero es una disposición que entrego en caso de que sea necesario.

Los comunicadores Interespecies nos entrenamos para escuchar a los animales telepáticamente. Debemos poder comprender lo que el animal está pensando y sintiendo, y detectar cuáles son los temas más importantes desde SU perspectiva. También debemos de poder presentarle al humano algo que les sea útil en la relación con su amigo animal: desde ratificar cosas que ya se sabían de antemano (las cuales tienen un valor intrínseco), hasta descubrir información nueva y brindar claridad sobre cuál dirección es la más apropiada a seguir, así como responder a las preguntas del cliente humano en la mejor de nuestras posibilidades, y ciertamente podemos cometer errores aunque hagamos nuestro mejor esfuerzo.

Nadie puede hacer que tu animal cambie si él no quiere. Con frecuencia ocurre que el problema no está en ellos, si no en sus humanos, en las condiciones genéticas, su dieta, su entrenamiento o falta del mismo, su situación general, su salud, etc. Los animales hacen siempre lo que les parece congruente dentro de todo ese contexto. El trabajo de un comunicador es poder conocer esa perspectiva y apoyar a los humanos para que encuentren la mejor solución para todos los involucrados.

Algunos problemas no tienen solución. Si los animales no quieren cambiar, o no ven una razón que les sea suficiente para cambiar, NO lo harán. Ustedes viven todos los días con sus animales, y esperar que un extraño (un comunicador animal) pueda cambiar al animal cuando en su casa se le sigue reforzando un comportamiento negativo, simplemente no es realista.

Por otra parte, una sola sesión, como cualquier otra terapia, es solo el principio de un trabajo de más largo plazo. Con frecuencia, las personas solo quieren conocer más a fondo el perfil de su amigo animal y una sola sesión es suficiente. También resultan oportunas las sesiones únicas para un trabajo muy puntual, como saber si al animal le gusta su entrenador, si se encuentra restablecido después de una operación, o saber en qué condiciones quiere quedarse durante las vacaciones. Pero para trabajar temas de cambio de comportamiento, sanar estados emocionales o físicos negativos, se requiere de una serie de charlas o sanaciones en las que el animal pueda cambiar su estado de conciencia y generar un cambio, apoyado principalmente por los cambios que el humano esté haciendo en el entorbo mental, emocional o físico del animal.

Todos debemos cotejar la información que nos llega con nuestro propio corazón y no perder con ello el sentido común. La comunicación telepática con animales es maravillosa, abre las puertas para una comprensión mucho más basta del mundo, pero tiene un ámbito de acción.